El ADR se actualiza cada dos años. Estas revisiones no pretenden cambiar completamente el sistema de transporte de mercancías peligrosas, sino incorporar nuevos conocimientos sobre seguridad, avances técnicos, experiencias prácticas y nuevas tecnologías. La edición de 2027 sigue esta línea, pero contiene varios cambios que tendrán consecuencias directas para expedidores, transportistas, cargadores, embaladores, gestores de residuos, operadores de cisternas, centros de formación y consejeros de seguridad.
En el ADR 2027 destacan especialmente las nuevas disposiciones relativas a baterías, residuos, recipientes a presión, cisternas, formación de conductores y seguridad de los vehículos. También se modifican varias clasificaciones, se introducen nuevos números ONU y se actualizan numerosas normas técnicas. Por este motivo, las empresas no deberían esperar hasta mediados de 2027 para comenzar a prepararse.
Entrada en vigor y periodo transitorio
Las modificaciones fueron notificadas formalmente a las Partes contratantes por las Naciones Unidas el 1 de julio de 2026. Los Estados disponen hasta el 1 de octubre de 2026 para presentar objeciones. Si las modificaciones no son rechazadas de acuerdo con el procedimiento previsto en el propio ADR, entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.
Como ocurre con cada nueva edición, se establece un periodo transitorio general. Hasta el 30 de junio de 2027 será posible continuar transportando mercancías peligrosas conforme a las disposiciones que estaban vigentes el 31 de diciembre de 2026. En la práctica, esto permite seguir utilizando el ADR 2025 durante los primeros seis meses de 2027, salvo que una disposición transitoria específica establezca otra cosa. A partir del 1 de julio de 2027, deberá aplicarse en principio el ADR 2027.
Este periodo no debería considerarse una invitación a posponer la preparación. Las clasificaciones, los programas informáticos, los documentos de transporte, las instrucciones internas y los materiales de formación no pueden actualizarse de forma adecuada de un día para otro. Además, determinados cambios pueden afectar a los contratos con transportistas, gestores de residuos o empresas encargadas del embalaje y la carga.
Para algunos asuntos se han establecido plazos más largos. Las instrucciones escritas anteriores podrán utilizarse hasta el 31 de diciembre de 2027. Existen también periodos transitorios específicos para ciertos embalajes, recipientes a presión, cisternas y vehículos que se extienden hasta 2029, 2030 o incluso 2034.
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Nuevas clasificaciones y números ONU
Una de las partes más visibles del ADR 2027 es la modificación de la tabla A del capítulo 3.2. Se introducen nuevas entradas para determinados clorofenoles sólidos. El número ONU 3561 se utilizará para clorofenoles sólidos, corrosivos y tóxicos, no especificados en otra parte. El número ONU 3562 se aplicará a clorofenoles sólidos corrosivos que no estén clasificados como tóxicos.
Las designaciones existentes de los números ONU 2020 y 2021 también se modifican. De esta forma, se pretende distinguir con mayor precisión entre los clorofenoles tóxicos y los productos que presentan principalmente un peligro corrosivo.
Para el acrilato de butilo estabilizado del número ONU 2348 y el pentóxido de vanadio del número ONU 2862 se introducen nuevas entradas correspondientes al grupo de embalaje II, además de las clasificaciones existentes. Esto puede tener consecuencias importantes. El grupo de embalaje II implica un grado de peligro medio y, por tanto, condiciones más estrictas que las aplicables al grupo de embalaje III.
Una empresa que expida estos productos deberá comprobar nuevamente su clasificación en función de la composición y las propiedades reales. Un cambio de grupo de embalaje puede afectar al tipo de embalaje autorizado, las cantidades limitadas, el código de cisterna, la categoría de transporte, la restricción en túneles y la información que debe figurar en el documento de transporte.
También se añaden peligros subsidiarios a varias entradas existentes. En los números ONU 1040, 1041 y 3300 se incorpora más claramente el peligro de corrosividad. Para el número ONU 1727 se añade el peligro tóxico. El número ONU 2372 pasa a reflejar tanto la toxicidad como la corrosividad. Estas modificaciones no son meramente administrativas, ya que pueden cambiar las etiquetas, los códigos de clasificación y las condiciones de transporte.
El ADR 2027 también aclara la clasificación de las máquinas de calefacción. Las disposiciones que hasta ahora se centraban principalmente en máquinas frigoríficas se amplían a equipos diseñados para producir calor. Dependiendo del gas o de la solución de amoníaco que contengan, estos equipos podrán transportarse bajo los números ONU 2857 o 3358. Esto afecta, entre otros equipos, a determinadas bombas de calor y sistemas combinados de calefacción y refrigeración.
Asimismo, se completa el procedimiento para clasificar muestras energéticas. Esta modificación es relevante para fabricantes, laboratorios e instituciones de investigación que necesiten enviar pequeñas cantidades de sustancias experimentales cuya clasificación definitiva todavía no haya sido establecida.
Mayor atención a las baterías
Las baterías vuelven a ocupar un lugar central en la nueva edición. Las versiones anteriores del ADR ya introdujeron normas más amplias para baterías de litio y de ion sodio. El ADR 2027 se centra ahora también en grandes sistemas de baterías instalados dentro de unidades de transporte.
La entrada existente del número ONU 3536 quedará reservada a baterías de ion litio instaladas en unidades de transporte. Se añaden dos entradas independientes: el número ONU 3563 para baterías de metal litio instaladas en unidades de transporte y el número ONU 3564 para baterías de ion sodio instaladas en unidades de transporte.
Estas disposiciones pueden aplicarse, por ejemplo, a contenedores que incorporan sistemas estacionarios de almacenamiento de energía, instalaciones móviles de suministro eléctrico y otras unidades transportables en las que las baterías forman parte integrante del equipo.
Las unidades afectadas deberán llevar paneles naranjas con el número de identificación del peligro y el número ONU correspondiente. El objetivo es que los servicios de emergencia y las autoridades puedan reconocer con mayor rapidez la naturaleza del riesgo.
La disposición especial 410 aporta además criterios más claros para clasificar baterías híbridas. Se trata de sistemas que combinan diferentes tipos de celdas, como celdas de ion litio y celdas de ion sodio. Con la aparición de nuevas composiciones químicas, no siempre estaba claro qué número ONU debía utilizarse para estos sistemas. La nueva disposición pretende evitar clasificaciones diferentes para productos técnicamente comparables.
También se introduce una obligación documental importante para baterías de litio o de ion sodio dañadas o defectuosas. Cuando se transporten conforme a las instrucciones de embalaje P911 o LP906, el expedidor deberá proporcionar al transportista una descripción de las condiciones ambientales y de seguridad necesarias. Dicha descripción deberá acompañar al documento de transporte.
Estas condiciones pueden referirse al control de temperatura, la ventilación, la evacuación de gases, la resistencia a la presión o las medidas necesarias para controlar una posible fuga térmica. El cambio deja claro que no basta con utilizar un embalaje especialmente diseñado. El transportista debe conocer las condiciones bajo las cuales ese embalaje puede utilizarse de forma segura.
Cambios prácticos para el transporte de residuos
El ADR 2027 introduce varias disposiciones destinadas a resolver problemas habituales del sector de los residuos. Una de ellas afecta a bidones y grandes recipientes para granel, los denominados GRG o IBC, que están vacíos pero todavía contienen pequeñas cantidades de residuos adheridos.
Los bidones y GRG con una capacidad superior a 150 litros podrán transportarse para su eliminación, reciclaje o recuperación de materiales incluso cuando haya expirado su periodo de utilización, se haya superado la fecha de la inspección periódica o ya no se disponga de determinada documentación técnica.
Esta posibilidad está sometida a condiciones. No se aplica a todas las clases de peligro ni a productos del grupo de embalaje I. Los recipientes deberán permanecer en posición vertical, estar correctamente cerrados y conservar su estanqueidad durante el transporte. Las etiquetas y marcas deberán corresponder a los residuos que permanezcan en su interior.
La medida evita que un GRG antiguo con una cantidad mínima de residuos que no puede eliminarse razonablemente quede bloqueado y no pueda ser trasladado a una instalación autorizada. Sin embargo, no permite transportar recipientes deteriorados, inestables o con riesgo de fuga.
Otra modificación se refiere a la cantidad de residuos que debe indicarse en el documento de transporte. Cuando no sea posible medir exactamente la cantidad cargada en una cisterna, podrá utilizarse en determinadas circunstancias una cantidad estimada. Esta posibilidad se amplía a distintos tipos de cisterna.
La estimación no estará permitida cuando la cantidad exacta sea decisiva para aplicar una exención, cuando se transporten determinados residuos de especial peligrosidad o cuando se trate de sustancias de la clase 4.3, que reaccionan peligrosamente con el agua.
Las empresas de residuos deberán establecer procedimientos que expliquen cómo se calcula la cantidad estimada, quién realiza el cálculo y qué información sirve de base. Una estimación razonada no debe confundirse con una cifra aproximada elegida sin justificación.
Carga y descarga de cisternas de sustancias peligrosas (Spanish)
Recipientes a presión y cisternas
El ADR 2027 incorpora una vía para transportar a una instalación de eliminación determinados recipientes a presión rellenables aprobados por el Departamento de Transporte de los Estados Unidos. Se trata de recipientes que fueron introducidos legalmente conforme a las disposiciones del ADR, pero que ya no pueden seguir utilizándose y deben ser gestionados como residuos.
También se modifican los requisitos aplicables a recipientes a presión de socorro. La capacidad máxima ya no se expresa únicamente mediante el volumen interno. Se introduce también un límite basado en el producto de la presión de prueba por el volumen. Este valor refleja mejor la energía potencial almacenada en el recipiente.
Hasta el 31 de diciembre de 2030 se aplicará un periodo transitorio para determinadas marcas adicionales. Estas marcas deberán indicar la capacidad útil, la presión de prueba y el producto máximo de presión por volumen.
Para determinadas botellas de GLP fabricadas conforme a la norma EN 14140, el intervalo entre inspecciones periódicas podrá ampliarse hasta quince años con la autorización de la autoridad competente. Al mismo tiempo, se actualizan numerosas referencias a normas ISO y EN relacionadas con botellas, válvulas, inspecciones periódicas y construcción de cisternas.
En las cisternas equipadas con calefacción eléctrica se incorporan requisitos específicos para circuitos eléctricos, cuadros de conexión y equipos asociados. Estas instalaciones deben diseñarse de manera que no creen un riesgo inaceptable de ignición, cortocircuito o sobrecalentamiento.
También se desarrollan las disposiciones relativas a cisternas portátiles fabricadas con plástico reforzado con fibras. El nuevo marco no se limita al depósito, sino que incluye determinados equipos de servicio fabricados con materiales compuestos.
Las cisternas contenedor de gran capacidad, superiores a 40.000 litros y destinadas a gases licuados, gases licuados refrigerados o gases disueltos, deberán llevar una franja naranja alrededor de la cisterna. Con ello se mejora su reconocimiento desde diferentes posiciones.
Instrucciones escritas, formación y aprendizaje digital
Las instrucciones escritas destinadas a la tripulación se modificarán. Las empresas deberán comprobar que los documentos presentes en la cabina corresponden al nuevo modelo. Las instrucciones anteriores podrán seguir utilizándose hasta el 31 de diciembre de 2027, pero es recomendable sustituirlas antes para evitar que circulen distintas versiones dentro de una misma organización.
El capítulo 1.3 también se aclara. Las obligaciones de formación no se limitan a trabajadores con un contrato laboral tradicional. Se aplican a cualquier persona que desempeñe una función relacionada con el transporte de mercancías peligrosas. Esto puede incluir trabajadores autónomos, personal temporal y empleados de empresas contratistas.
La conservación de los registros de formación recibe igualmente más atención. La empresa deberá poder demostrar qué formación recibió una persona, cuándo se impartió, qué materias se trataron y si la formación se actualizó después de cambios normativos o funcionales.
Una de las novedades más destacadas es el reconocimiento del aprendizaje a distancia y del e-learning en la formación de conductores ADR. La formación inicial podrá impartirse de forma presencial, a distancia o mediante una combinación de ambos métodos. La formación de actualización podrá realizarse presencialmente, a distancia, mediante e-learning o utilizando un sistema combinado.
Sin embargo, la digitalización tiene límites. Los ejercicios prácticos deberán realizarse de manera presencial y la parte teórica no podrá sustituirse íntegramente por e-learning. Las autoridades competentes podrán establecer requisitos adicionales para verificar la identidad, registrar la participación, controlar los exámenes y garantizar la calidad del sistema.
Esta modificación ofrece nuevas posibilidades a centros de formación y empresas internacionales. No obstante, una formación digital adecuada requiere algo más que mostrar diapositivas. Debe existir interacción, seguimiento del progreso, control de conocimientos y una evaluación fiable.
Seguridad y construcción de vehículos
En materia de vehículos, se regula con mayor precisión el uso de sistemas de cámaras y monitores para la visión indirecta. Estos sistemas podrán instalarse en vehículos equipados con dispositivos para desconectar los circuitos eléctricos. En determinados casos será necesario disponer de un mando adicional en el exterior de la cabina.
Los vehículos de motor y remolques afectados deberán estar equipados con un sistema de control de la presión de los neumáticos conforme al Reglamento ONU n.º 141. La exigencia se aplicará a vehículos matriculados o puestos en servicio por primera vez a partir del 1 de julio de 2027.
Una presión incorrecta puede provocar sobrecalentamiento, daños en el neumático y pérdida de control. En un vehículo que transporta mercancías peligrosas, las consecuencias de un accidente de este tipo pueden ser considerablemente más graves que en un transporte ordinario.
También se actualizan los requisitos relativos a la protección trasera de vehículos cisterna y otros vehículos especializados. Las nuevas reglas precisan la posición y distancia de la protección con respecto a la parte posterior de la cisterna y a los equipos que sobresalen. Los vehículos matriculados antes del 1 de enero de 2029 podrán seguir utilizándose en virtud de las disposiciones transitorias.
Otro cambio importante afecta a la exención por cantidades transportadas de la sección 1.1.3.6. Se elimina una nota especial que permitía transportar hasta 50 kilogramos de determinadas mercancías de la categoría de transporte 1. La cantidad máxima pasa a ser la cantidad general de 20 kilogramos aplicable a dicha categoría.
Para un grupo limitado de números ONU, las condiciones anteriores podrán seguir utilizándose hasta el 31 de diciembre de 2030. Las empresas que trabajan con la denominada regla de los 1.000 puntos deberán revisar sus hojas de cálculo, programas informáticos y procedimientos internos.
Cómo prepararse para el ADR 2027
El ADR 2027 no supone una transformación completa del sistema, pero la combinación de numerosos cambios puede tener consecuencias relevantes. Una clasificación diferente puede exigir otro embalaje, nuevas etiquetas, una categoría de transporte más estricta o una cantidad exenta más baja. Una nueva disposición especial puede implicar documentos adicionales o instrucciones específicas para el transportista.
La preparación debería comenzar con un inventario de todos los números ONU utilizados por la empresa. Después deberán revisarse las clasificaciones, grupos de embalaje, etiquetas, instrucciones de embalaje, códigos de cisterna, disposiciones especiales y cálculos de exención.
Las empresas que transporten baterías, residuos, recipientes a presión o productos en cisternas calefactadas necesitarán una revisión especialmente detallada. También deberán actualizarse las instrucciones escritas, los programas informáticos, los contratos, los procedimientos de emergencia y los programas de formación.
El consejero de seguridad tiene un papel central en este proceso, pero no puede asumir por sí solo toda la responsabilidad. Expedidores, embaladores, cargadores, llenadores, transportistas y descargadores deben determinar qué cambios afectan a sus propias actividades.
La principal conclusión es que la preparación para el ADR 2027 no debería comenzar el 1 de julio de 2027. Las empresas que revisen sus productos, documentos y procedimientos durante 2026 dispondrán de tiempo para corregir problemas, formar al personal y adaptar sus sistemas. En el transporte de mercancías peligrosas, una transición bien preparada no es únicamente una cuestión administrativa: es una parte esencial de la seguridad y del cumplimiento normativo.


